Registre en su organizador los números de teléfono de emergencias y manténgalos actualizados: Centro de Salud y de Urgencias, Municipalidad, Seguridad Ciudadana, Bomberos, familiares y vecinos/as.
Mantenga al alcance la cédula de identidad de la persona en situación de dependencia y sus antecedentes de salud (enfermedades, medicamentos).
Tenga presente que al llamar algún servicio de emergencia le van a preguntar por las características de la emergencia (dónde, cómo, a qué hora).
Converse con vecinos/as y amigos/as previamente para que les informe que serán personas de apoyo ante una emergencia.
¿Qué debo hacer si me encuentro en una emergencia de salud?
Alerte a los servicios de emergencia, mantenga la calma y con claridad explique cuál es la situación.
Informe si la persona está consciente o inconsciente. Si tiene fiebre, dolor, sudoración, palidez, dificultad respiratoria, vómitos, diarrea, etc.
Informe las enfermedades de base (hipertensión, diabetes, asma, cardiopatías, etc.).
Indique la dirección, referenciando las calles principales.
Señale hora y tiempo transcurrido desde iniciada la emergencia.
Informe su número de teléfono para que el equipo de emergencia se pueda contactar con usted.
No deje sola a la persona e intente manejar el estrés.
Recomendaciones cuando se padece una enfermedad base
Una enfermedad base, o crónica, es una condición de salud que se presenta en adultos mayores y que, aunque a menudo se controla, no se cura. Algunos ejemplos de enfermedades crónicas son: Cáncer, Cardiopatía, Accidente cerebrovascular, Diabetes, Artritis.
Las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) son un grupo de enfermedades que no son causadas por una infección aguda, pero que tienen consecuencias para la salud a largo plazo. Muchas de estas enfermedades se pueden prevenir reduciendo factores de riesgo como el consumo de tabaco, el alcohol, la inactividad física y una alimentación poco saludable.
En caso de Diabetes
Controle su peso, los niveles de glucosa y lípidos periódicamente.
Realice ejercicio físico aeróbico regularmente.
Respete horarios regulares para sus comidas: tres principales y tres colaciones.
Extreme el cuidado de la piel y las uñas.
Asista a revisiones médicas periódicas.
Siga una dieta equilibrada y evite los alimentos altos en grasas y fritos.
Modere el consumo de sal.
Suprima el azúcar y use edulcorantes para endulzar.
En caso de Hipertensión arterial
Evite el sobrepeso.
Realice actividad física moderada según consejo médico.
Evite el alcohol y el tabaco.
Intente disminuir el estrés.
Evite alimentos con alto contenido de sodio: aceitunas, conservas, embutidos, etc.
Suprima la sal de mesa y use aliños naturales para condimentar.
Controle periódicamente la presión arterial.
Realice controles médicos periódicamente para controlar el colesterol y la salud cardiovascular.
En caso de Colesterol Alto
Disminuir el consumo de azúcares, harinas y grasas refinadas, moderando el tamaño de las porciones de comida.
Incrementar el consumo de fibra alimentaria comiendo frutas y verduras diariamente.
Incorporar legumbres, cereales integrales, semillas y frutas secas.
Limitar el consumo de alcohol.
Realizar actividad física en forma regular (caminar, nadar, bicicleta).
Mantener un peso saludable.
En caso de Aterosclerosis
Sobre todo en aquellos grupos de personas con mayor riesgo de sufrir aterosclerosis, como son personas fumadoras, hipercolesterolémicas, obesas, diabéticas, hipertensas, sedentarias y familiares de personas con cardiopatía isquémica precoz.
Dieta equilibrada o hipocalórica, baja en grasas saturadas y colesterol.
Evite el alcohol y tabaco.
Actividad física aeróbica.
Mantenga su tratamiento y controles médicos al día.